Autor Asier

septiembre 5, 2007

Una madre y una hijaAcaba de marcharse, apenas hace media hora de mi lugar de trabajo, una señora con la que mantenemos buena relación, dado que durante muchos años hemos sido los educadores de sus hijos en un Hogar de Acogida. Actualmente, solo estamos trabajando con el menor de ellos, y la hija de próxima emancipación legal (18 años) que no psicológica, está conviviendo en el ámbito familiar desde hace 8 meses.

Nos cuenta que la convivencia con la adolescente es un verdadero infierno y no sabe qué hacer más. Ha habido incluso episodios violentos en su casa, producidos quizás por la inopia juvenil de una adolescente caprichosa y por el conservadurismo parental de no atender o compartir esa juventud y sus inquietudes con su hija. Sea como fuere, la madre está muy cansada, continuamente en conflicto y dentro de un torbellino de amenazas, plantes y discusiones familiares, que incluso hace temer por la propia integridad física de ella misma (habla de un posible suicidio, no sé si guiada más por los nervios o el desfogue que ha encontrado en este momento con los dos educadores que la atendemos)

Mientras me está hablando, me empiezan a brotar y cruzárseme por la cabeza mil ideas, conexionadas todas en una (la menor adolescente) pero sin un fin concreto: ¿Cómo hemos llegado a este extremo familiar?, ¿cómo no podrán solucionar estos padres estos problemas con los adolescentes, aunque sean un poco rebeldes y tengan las hormonas alteradas, como las tuvimos nosotros en su día?, ¿a qué está jugando esa adolescente y qué quiere hacer con su vida si no tiene oficio ni beneficio?. Me viene también a la mente esa frase, a veces recurrente del profesor histriónico de la universidad: “¡¡¡Basta ya de inocencias por ser menor ¡¡ Asuma responsabilidades“.

A la vez, en un intento por buscar orígenes y raíz de cómo se ha llegado hasta esta situación, me pregunto si la culpa es nuestra puesto que hemos trabajado con ella desde los 10 años y se nos ha ido con 17 y está muy poco amueblada, muy desubicada de la realidad. O, por el contrario, el problema viene más de raíz familiar, cuya influencia periódica ejercía en ella una fuerza de atracción irracional y descomunal hacia las relaciones con los chicos, fugas de casa familiar, etc, etc..Todos o ninguno, unos si, pero otros no… ¿De quién es la culpa?

Me gustaría oírla hablar a ella en estas líneas, y que nos lo dijese. Quizás es la voz más autorizada para ello y saliesen verdaderos motivos de responsabilidad. Eso sí, primero, la haría hablar de ella misma… y a continuación… ya pasamos los siguientes.

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Asier

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  1. ¿De quién es la culpa? Hay preguntas que nos golpean como un pesado mazo y nadie acierta a responder, ya que no tienen una respuesta sino muchas.
    Creo que como educadores, muchas veces nos encontramos en medio de situaciones en las que habría que trabajar con todas las partes, en las que no hay un sólo culpable, ni una sola solución.
    He ahí precisamente la dificultad, ya que nosotros llegamos hasta donde llegamos y no debemos pretender solucionarlo todo, ni siquiera comprenderlo en su totalidad. Hagamos lo que podamos y entonces preguntémonos si podemos ir un poco más allá.

  2. ¿¿¿Y porque siempre nos autoimponemos que podemos llegar un poco mas allá ???
    Somos testarudos ??? Algo egocentricos ??? Un poco de salvadores de las causas perdidas ???

    Estoy conitgo Tote: Muchas preguntas…y quizas muchas respuestas, hasta de nosotros mismos.

  3. ¿¿Culpa?? Soy de la teoría que no hay que buscar culpables. Creo que hay que ver las cosas desde el lado positivo, es decir, hay que pensar qué cosas se ha llevado consigo, qué cosas ha aprendido de vosotros/as de sus compañeros/as, que habilidades que no poseía ha adquirido,… Supongo y confío que habreis hecho lo que estaba de vuestra mano lo mejor que podíais y sabiais por lo que no busqueis culpables, pensar en lo que se lleva que antes no tenía.
    No podemos solucionarlo todo, aunque nos encantaría, somos un poco salvadores (lo de causas perdidas no lo tengo tan claro), pero hay que saber que el cambio lo tiene que hacer cada uno.

  4. En mi opinión , sí que hay una manera muy válida de combatir esa inopia juvenil que puede acabar con el conservadursimo paternalista de unos padres acojonados por la dictadura del pavo y esa manera es el trabajar muy y muy bien en el entorno ( família, comunidad, escuela…) y desde edades muy tempranas, compartiendo responsabilidades. Educar en la autodirección vital desde pequeño es una meta que en este país nos debemos imponer si no queremos extender una desidía colectiva de los hijos, una flagelación continua de los educadores y una «abandono de toalla «de los padres.

  5. Guau ¡¡¡¡ No pensaba que esta entrada daria tanto de si, y mas con la firmeza (y clarividencia tambien) de los discursos de dos compañeras (Sonia y Montse).

    Estoy con ambas: He de ser positivo en una realidad cambiante y poco generosa con el pasado…Y hemos de ser constructivos (esto ultimo no debia repetirlo, pero lo obviamos infinidad de veces una vez que nos engullimos en el trabajo diario). Trabajar en el contexto ¡¡¡¡ Que bien suena , verdad ??? Mi jefe, que no es politico, pero a veces hace de…diria que nosotros debemos procurar el bien del menor, es nuestra tarea…quien procura el bienestar o la higieneidad social, contextual, de la comunidad ??? Los educadores familiares y de calle – diria alguno.

    Somos pocos, y las problematicas son muchas, y los recursos son los justos. Trinomio de dificil casamiento, aunque en nuestro deber este procurarlo.

  6. A veces, Asier , parece que las acciones que hemos emprendido con nuestros jóvenes no dan fruto pero te puedo asegurar que no caen en saco roto. Es muy probable que con unos añitos más, ésta chica haya conseguido una madurez que le permita reunir en su historia los aprendizajes de éstos años y ahí estarán los frutos de vuestro trabajo. La siembra de los educadores tarda unos años en dar fruto ,pero tene en cuenta que muchas generaciones que partan de ésta chica tendrán ese poso que habeis sabido proporcionarle.¡0jala, puedas verla dentro de unos años!, te darás cuenta de cuánto sirvió tu trabajo. Un saludo

  7. Viniendo de ti, seguro que es asi..pero ahora mismo, el momento actual que se vive..

    ciertamente es de escepticismo, y pena..bien lo sabes tu, que conoces a la usuaria en cuestion y llevas muchisimo en esto.

    De hecho, ella misma verbalmente ( y escrito…pues nos ha dado cartas diciendonolo) nos agradece todo lo que la hemos enseñado y ayudado..pero su vida, ves que toma un camino precipitado…y no crees que del todo correcto. Te queda algo de impotencia.

    Gracias compi, espero verte pronto.

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