Autor Iñigo

noviembre 22, 2007

Patas ArribaNo sé en vuestro caso, pero yo, trabajando en relación con ayuntamientos, me encuentro cada día en mi caminar con el o la política de turno. Sinceramente, no puedo hablar muy positivamente de estos encuentros, por lo menos en general.

En este orden de cosas, salvo excepciones, la persona política se encuentra muy alejada de nuestra realidad como educadores. Como persona política, no tiene conocimientos claros de la naturaleza de nuestro trabajo y, lo que es más aberrante, no tiene interés probado, ni intención de acercarse lo más mínimo a nuestra realidad, que es también la suya, o por lo menos de parte de sus votantes, quizá de pocos…

Siendo así, la mayor parte de las veces que me he reunido con estas personas, he recibido un trato frío, distante y desde una posición de superioridad, siendo incluso algunas veces, desdeñosas, irrespetuosas, como si estuvieran perdiendo el tiempo conmigo.

En este sentido, en mi camino se han cruzado personas políticas que simplemente han pasado olímpicamente de mi trabajo y (no sé si es peor aún) personas políticas que han exigido desde el desconocimiento, sin siquiera darme la oportunidad de exponer mis posición o mis motivos.
En ambos casos, el sentimiento de frustración e impotencia es fuerte, viéndose lo poco que importa a veces la opinión de quién más importa, de quien más sabe, del más pertinente para tomar dicha decisión.

Es el mundo al revés, patas arriba, tenemos que bregar con estas personas.
Mi opinión: las personas que se dedican a departamentos concretos de un ayuntamiento, etc, deberían tener formación en esta área, para acercar ambos mundos o para que estuviésemos más cerca de entendernos.

En cualquier caso, ¿es esto posible?

Sobre el autor

Iñigo

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  1. No lo es, pero debería. A mi me ha tocado una epoca (año 2006) en la que las reuniones y/o acuerdos con políticos se hacía una necesidad, para continuar con los proyectos de intervención donde trabajabamos.

    La aureola de aquellas reuniones estaba marcada por una fina linea economicista: » Si, de acuerdo..intentaremos proseguir con el servicio, pero las cifras son elevadas. Hay que negociar un dinero X y seguir dando una asistencia adecuada a nuestros usuarios «.

    Te encuentras de todo (hoy me ha dado a mi la vena anti-generalizadora): Hay politicos interesados en su concejalia, o departamento..con ganas de hacer cosas, de mejorar la realidad..Y hay otros/as que estan intentando salvar su culo para otros 4 años, y despachan a la gente con exigencias y resultados (que quedan muy bien para la opinión publica, y la memoria anual del Departamento).

    ¿¿Que hay mas de los de las segunda rama que los de la primera ??? Sin ninguna duda, por eso hay que convencer (transformar que decía Freire) a todos/as de la necesidad de lo Social.

    ¿Es posible que estuviesen mas versados o formados en la materia? Solo conozco a un educador Social metido a vicealcalde (Ayuntamiento de Etxebarri- Vizcaya) y como no, se ocupa de este area con sumo gusto. Es la excepción, pero es que el político por deformación profesional, suele formarse solo en otras materias (Ciencias Politicas, Economicas, Derecho, Relaciones Laborales…).

    PD: Este compañero vicealcalde (y amigo) no pertenece a ningun gran partido político. Es una plataforma ciudadana. ¿Acaso pensabais que desde un gran partido…..?

  2. El problema es que los partidos políticos suelen chirriar muchísimo a las personas que nos interesamos por los temas sociales. Hemos permitido que políticos profesionales se adueñen de los puestos de responsabilidad sin siquiera poder exigirles que conozcan la realidad a la que se enfrentan…

    Yo en particular he conocido animadores socioculturales como concejales de pueblo, llevando el tema de juventud, pero claro, eso en localidades pequeñas, en las grandes las cuotas de poder dentro de los partidos son otra historia…

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