Autor Asier

enero 15, 2008

Reglas de los productos de números positivos y negativosRecibo, cual reyes Magos de Oriente, la estimada visita de dos amigos de Catalunya. En una de esas conversaciones de sobremesa, ella, de nombre Annuskis y contertulia ocasional de este nuestro blog, me comenta: «¿Que os pasa últimamente, que estáis muy depre y negativos con la profesión? Se nota en los artículos cierto halo nihilista«. Me paro a reflexionar durante 5 segundos, y no me queda otra que darle la razón.

Yo mismo y mis peleas profesionales con la psiquiatría y la psicología, la conflictividad con usuarios/as, Totte con sus problemas internos de asociación con la verticalidad de las decisiones, Lucce con la terminología y los problemas de los consumos en menores de calle, Montse con los políticos, Jorge con las practicas, los adolescentes con la web de Vota mi cuerpo, el apartado nuevo de Denúncialo (porque no otro de Anúncialo, con iniciativas nuevas, curiosas, programas, etc, etc..)…..¿Tan mal estamos ? ¿Solo eso llegamos a transmitir de nuestra profesión ? Creo que NO.

Detrás de esa apariencia de quejicas, de estrés y agotamiento mental por trabajar con personas, de quemamiento profesional (ver Fecha de Caducidad, aquel articulo bitácora de nuestra profesión), estamos un montón de gente que trabajamos por algo que nos encanta, nos llena (no los bolsillos precisamente), nos realiza como profesionales y en mayor medida como personas. ¡¡ Y todo eso a pesar de realizar en ocasiones verdaderas atrocidades con nuestra labor (véase también el articulo de Encapuchado Naranja, sobre ¿Qué es un educador social?).

A pesar de que en algunas ONG y Asociaciones sigue existiendo el enchufismo, la intromisión profesional, la sobrecarga de horas, convenios laborales de mega mínimos (manifestaciones al respecto el año pasado en la Comunidad de Madrid)…aun y todo, es una profesión lindísima, embaucadora, atractiva, interesante, socializadora, integradora…es Educación Social en positivo.

Por eso cada día somos mas y mejores, nos acompañan compañeros de viaje como los TISOC, Animadores Socioculturales, Monitores, sin prejuicio ni corporativismo alguno. Por eso se abren cada pocos años colegios nuevos de educadores sociales en las distintas Comunidades Autónomas, por eso empezamos ya a trabajar en IES, por eso trabajamos por la incorporación de técnicos en Educación Social en las ciudades y Ayuntamientos de España….por eso, y porque si nuestra sociedad quiere ser mas justa, equilibrada e integradora, nuestra figura ayuda en esa dirección.

Sobre el autor

Asier

Deja tu comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked

  1. Lo primero agradeceros tanto a ti Asier como a Annuskis vuestra aportación en clave positiva.
    Es cierto, que a veces pecamos de negativos, de pupas, de quejicas, pero aún así, creo que tenemos que seguir siendo así y no vivir en un mundo irreal de fantasía.
    Dicho esto, tampoco podemos dar la espalda a los muchos aspectos positivos y sembrar un halo de oscuridad sobre la educación social. Yo también antepongo y valoro mucho los valores positivos de esta profesión, por eso sigo ejerciendo.
    En este sentido, recojo el guante, e intentaré pensar más en positivo.
    De todas formas, ya lo dijo uno de los componentes de «Los secretos» «Venden más las canciones de desamor», es decir, nos sentimos más identificados con los fracasos que con los éxitos. Curiosa condición humana.

  2. Al final escribiste el artíulo…

    ¿Por qué las personas tenemos más facilidad para acentuar lo negativo y pasar por alto lo positivo? Es cierto que he tenido sensación de pesimismo al leer los artículos y comentarios del blog estas últimas semanas, pero después de leer el escrito de Asier, he estado pensando sobre las actitudes con que nos enfrentamos a la vida…Ya no sólo en el ámbito de la Educación Social, sino de manera global.

    Después de varios años trabajando como educador/a social, quizá sea más “fácil” tener una visión negativa de la profesión o de la sociedad en que vivimos, ya que, en muchos casos, se trabaja con personas conflictivas, marginadas, con dificultades de adaptación, problemas de conducta…Creo que la clave está en saber hasta qué punto podemos ser ambiciosos, marcarnos metas realistas a corto, medio y largo plazo, tanto a nosotros mismos, como a las personas con quien trabajamos y queremos ver evolucionar, ya que la frustración llega cuando no vemos cumplidos nuestros objetivos.

    Ser positivo no significa vivir en un mundo de fantasía, sino aceptar la realidad, aunque sea dura, y desarrollar una actitud que nos permita sacar lo mejor de cada persona o de cada situación. Lo positivo llama a lo positivo, y lo negativo, a lo negativo. Un educador social trabaja con personas, así que ¿cómo vamos a lograr que esas personas mejoren su situación si les recordamos constantemente lo mal que está el mundo y lo duro que es trabajar con ellos?

    Creo que la frustración es un sentimiento causado por la misma persona y que no es legítimo culpar a terceros. Para mí, una persona fantasiosa es aquella que no es consciente de la realidad que le rodea, no la que es capaz de verle el lado positivo a la vida, las personas y las situaciones.

  3. Mejor no lo podias complementar, amiga Annuskis.

    Es mas, mientras lo leia , intuia nitidamente que esta tu opinion, es en si misma, un articulo propio.

    Animo, te esperamos en esta casa a tu proxima disertación…

  4. Ooooo…..lé, Ana!
    Como te favorecen los aires de la capital de los frailes…Te ha ido bien la documentación de planificación estratégica, eh?
    Salut. Guitarrriki

  5. Con alma de músico, pero ampliamente vinculada al mundo d las terapias, tanto por querer curarme como por querer curar, tengo q decir q también estoy dl lado d la positividad. Pero creo q hay q tener en cuenta algo fundamental a la hora d valorar los pros y los contras dl mundo dl educador social. Todo en esta vida no está regido por el poder o por el dinero, así q no hay xq culpar, aunq a veces sea cn parte d razón, a la falta d asistencia económica q el gobierno pone en el tema. La frustración d un educador (o d un músico) no está tan relacionada cn la ausencia d objetivos realizados, sino cn la pérdida dl sentido vocacional, es decir: «q fue lo q a mi me hizo convertirme en esto». Comprender la potencialidad q uno tiene al mismo tiempo q las limitaciones, es un trabajo constante y a veces pesado. Y a veces en este camino podemos perder el norte y perder el valor real d lo q hacemos. Quizás si únicamente nos centráramos en la parte q nos toca, es decir, en llevarnos dl trabajo aquello q hemos ido a buscar, daríamos mucho más a las personas por las cuales estamos allí. Yo creo q es algo muy real y muy poco idealizado, curarnos curando. Y quizás es el único camino para no perder la esencia y llegar a casa con la misma ilusión cn la q entraste al curro. Arriba esos ánimos!!

{"email":"Email address invalid","url":"Website address invalid","required":"Required field missing"}

¡Suscríbete a nuestra Newsletter!

Recibe semanalmente información actualizada sobre el mundo de la educación social en forma de noticias, artículos, opinión… Únete a nuestra comunidad de educadores y educadoras sociales.