Autor lucce

abril 21, 2008

No se puede hacer nada– No se puede hacer nada.
– Pero, ¿cómo que no se puede hacer nada?
– No, nada. Hablamos de un chaval que ha desarrollado una psicopatía. No tiene emociones, ni capacidad de arrepentimiento, ni de ver las consecuencias, ni de empatizar. Se puede decir que, desgraciadamente, está vacío por dentro.
– Pero si es un tío super majo.
– Sí, es un rasgo habitual en los psicópatas. Son seductores, caen bien. ¿Te acuerdas de Hannibal Lecter? Se podría decir que caía bien, ¿no?
– Hostia tía, no compares.
– Sé que es exagerado, pero lo que te puedo decir es que este chico no tiene capacidad de ver las consecuencias de lo que hace.
– Pero, ¿cómo ha surgido? Porque, aunque los padres hayan tenido sus fallos, hay que decir que se han implicado y que han estado siempre ahí.
– A los padres no hay que achacarles nada. Han puesto toda la carne en el asador, han acudido siempre a pedir ayuda, a diferentes recursos… Pero es un tema orgánico. Posiblemente derive de su nacimiento prematuro.
– ¿Entonces?
– Entonces sólo queda que tú cierres el caso, que al chaval se le contenga con medicación y controlar que no haga nada excesivamente gordo.

A grandes rasgos, os acabo de transcribir la conversación que hace unas semanas tuve con una psiquiatra en una coordinación acerca de un caso que tenemos en común. Como habréis imaginado, se trata del negativo diagnóstico o veredicto acerca de la dolencia mental de uno de mis chavales.

La respuesta me dejó un poco tocado, a pesar de que no es la primera vez que me encuentro con una contestación parecida. La diferencia radica en la actitud con la que lo he tomado en ambas ocasiones. La primera de ellas (hace muchos años y acerca de un caso totalmente diferente, rayano a la marginalidad más absoluta) fue por parte del trabajador social. En aquella ocasión, la respuesta fue que el chaval debía permanecer en un centro cerrado ya que sus continuas actuaciones delictivas eran imparables y sólo mediante el internamiento se le podría proteger a él, a su familia y a sus potenciales víctimas.

En aquella ocasión, Lucce, joven mancebo e inexperto educador, peleó para que no fuera así; luchó por repeler la afirmación del encabezamiento de esta entrada; pugnó por imponer el «Sí se puede hacer algo más» y hay que intentarlo.

Con la perspectiva que dan los años, veo que, si bien era loable mi actitud y que se siguió intentando debido a mi insistencia, aquel «No se puede hacer nada» también tenía su fundamento.

Ahora, aunque hablemos de situaciones totalmente diferentes, no he peleado más, no he insistido más, no he abogado más – como si de un referéndum se tratara – por el SÍ. Ahora, con este chaval diagnosticado como psicópata he decidido finalizar mi intervención socioeducativa, dejarlo en manos de la química administrada pos su psiquiatra y llamarle puntualmente a él y a sus padres para ver cómo sigue.

Porque verdaderamente creo que no se puede hacer nada. Aunque claro, como también estaréis intuyendo, si traigo toda esta historia hasta aquí, es para preguntaros: ¿se puede hacer algo?; ¿me he acomodado con el paso de los años?; ¿se va perdiendo implicación a medida que pasa el tiempo o es producto de un mayor bagaje?; en los casos de enfermedades mentales, ¿es lógico adquirir una postura tan negativa?

Sobre el autor

lucce

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  1. Yo soy positivo por naturaleza y creo en el ser humano. Aún así, creo que hay momentos en los que hacer algo resulta difícil sino imposible y es que hay momentos en los que no hacer nada ya es hacer mucho.
    Me explico, yo he tenido chavales que se desvocaban una temporada y con los que no intervenía por un tiempo.
    En la mayoría de los casos, al de un tiempo el joven se templaba un tanto y volvía a intervenir con él.
    Ya se que son casos diferentes, pero yo confio en tu criterio Lucce y se que lo has valorado mucho. E

  2. Yo cambiaría ese «no se puede hacer nada» por un «no se puede hacer todo».
    Hay momentos en los que hay que decidir no hacer nada. Ver los límites de nuestra intervención y delegar a otros profesionales.
    Esto no quiere decir que nos lavemos las manos, ni que escurramos el bulto.
    Se que has valorado el caso para tomar una decisión y además dejas una puerta abierta para hacer un seguimiento.

    En este momento, tú como profesional igual no puedes hacer nada, pero por si acaso, mantienes un canal de comunicación con la familia por si en un futuro cambiase la situación.

    En educación, también hay momentos en los que hay que esperar, hay momentos en los que no se puede hacer nada, pero yo creo que no hacer nada ahora, no quiere decir que no lo podamos hacer en el futuro. Por lo menos, no cerremos esa puerta.

  3. Lucce, yo añadiria otra pregunta a tu bateria de dudas: ¿ Nos da miedo a los educadores no hacer nada ? ¿Pensar. que hemos arrojado la toalla y nos puedan ver como escaqueadores o profesionales poco implicados ?

    Creo, que a la mayoria de los que nos pasamos por aqui, nos ha ocurrido decenas de veces, no poder desarrollar nuestra accion o intervencion como nos hubiera gustado por las dificultades que muestran , en ocasiones, las personas que tenemos enfrente (no aparecen a las citas, vienen pasados, agresivos, demandantes…), y sin embargo les hemos dicho: » Chico, no estoy para perder el tiempo. Si quieres que hagamos algo, o solucionar lo tuyo, te tienes que implicar».

    La puerta del EISE, va a estar ahi siempre. Pero no siempre tenemos respuesta o solucion a muchos problemas, cuestiones, dificultades. Saber aceptarlo, tambien es parte importante de nuestra labor. Y , como bien dice Tote, saber administrar o jugar con los tiempos. Lo que una vez no fue, puede que sea.

    Ahora bien…de aqui (cerrar el caso) a directamente contenerlo quimicamente. Hay un abanico muy amplio, que quizas deberiamos todos aprovechar (familia, psiquiatria, educadores).

  4. Hola,
    No llevo mucho tiempo dedicado a la psicología (4 años como profesional y encima en otra área), pero sí el suficiente para aprender que este tipo de «diagnósticos» a menudo se convierten en etiquetas que pueden acompañar (y amargar) a una persona de por vida. Demasiadas veces se basan la intuición que tiene un profesional concreto, y que no se molesta en justificar científicamente.
    Los psicólogos y los psiquiatras no somos magos. Para diagnosticar hay que utilizar unos criterios, que se contemplan en el DSM-IV y en el CIE-10. Y la «psicopatía» como «enfermedad incurable» que requiere «medicación de por vida» no aparece por ningún lado.
    Porque a una sustancia se le llame «medicina» no deja de ser peligrosa, y administrar psicofármacos crónicamente a alguien desde su adolescencia es, desde mi punto de vista, muy grave. (Cuando se hace sin consentimiento informado y/o sin orden judicial, un delito)
    Puedes decirle que se ponga en contacto con nosotros para que conozca cuales son sus derechos. ( http://www.centrosdemenores.com )
    Respecto a la intervención… La psiquiatra puede afirmar que los padres son encantadores y que el entorno del chaval es super saludable pero ¿El chico también lo ve así?
    ¿Qué explicación dá el a sus comportamientos?
    ¿Cuando te has encontrado con él fuera del recurso, dándo un paseo, simplemente preguntando y sin «enseñarle» lo que está «bien» y lo que está «mal» qué te ha contado? Para mí educar es más escuchar y preguntar que afirmar.
    Cuéntanos qué explicación da el chaval, qué soluciones se le ocurren, y empezamos a pensar desde allí. A ver si entre tod@s se nos ocurre algo.

    Un abrazo!!

  5. Por cierto, podrías preguntarle en qué investigaciones se basa para asociar el «nacimiento prematuro» con la «psicopatía». Yo en google académico no he encontrado ni una sóla referencia al respecto.
    Las afirmaciones gratuitas no dicen mucho de su formación.
    Poner como ejemplo «el silencio de los corderos» y decir de un chaval a quien debe ayudar que «está vacío por dentro» simplemente pone los pelos de punta.

  6. Santi, creo que tu comentario es muy precipitado. Dudar de la profesionalidad, ya de entrada, de esa psiquiatra, sin saber como ha llegado a ese diagnóstico, me parece poco profesional por tu parte.Hay psicosis y psicopatias que requieren medicación de por vida y gracias a la medicación muchos de estos enfermos han podido llevar una vida más o menos normal.
    Si, a veces la educación, por suerte o por desgracia, no lo puede todo.
    Me parece una irresponsabilidad por tu parte decir que el menor se ponga en contacto con vosotros para que conozca sus derechos, obviando la intervención profesional (de la psiquiatra y del educador) que ya se ha hecho previamente. Creo que sería más elegante y profesional por tu parte, si tan interesado estás en el caso, ponerte en contacto con la psiquiatra y discutir el caso ¿no?

    Un saludo

    Paqui

  7. Tal vez tienes razón, Paqui. Pero me he molestado en informarme un poco antes de escribir, y la «psicopatía» no existe como «enfermedad» que requiera medicación.

    En todo caso existen rasgos psicópatas que pueden requerir puntualmente el uso de psicofármacos.
    (la psicosis y las alucinaciones no tienen nada que ver, y éstas si pueden requerir tratamiento químico continuado)

    Se trata de una situación que estoy acostumbrado a observar, y no creo que haya mucho que dialogar con una persona que hace afirmaciones como las que Lucce nos comenta en la psiquiatra.

    Respecto a sugerir que el menor debe conocer sus derechos… ¿qué problema puede haber? No he dicho que se ponga en contacto con nosotros para abandonar la relación terapéutica, sino para conocer la legislación y cómo le protege. De hecho, lo he propuesto porque un compañero ha pedido opinión, igual que yo la he pedido también en otras ocasiones y me ha sido de mucha ayuda la experiencia de otras personas.

    un saludo!

  8. Yo trabajo con personas algunas tienen trastorno antisocial de la personalidad, otros histrónico, otros límite, otros nada, otros esquizofrenia, otros trastorno esquizoafectivo, otros trastorno bipolar… ¿No se puede hacer nada con todos ellos?

    No lo creo, con algunos si se puedo con otros no, con otros quizá yo no pueda, (es importante saber cuando no podemos como bien señala Asier)

    Con algunas personas habrá más avances y con otras muchos menos avances, en base a sus propias posibillidades, pero a veces pecamos de querer que sean o hagan como nosostros consideramos y eso si que no puede ser.

    Efectivamente puede que requiera medicación de por vida pero ¿eso significa que el plano educativo desaparece? Yo creo que no tiene por que…

    Lucce tu si trabajabas con el también tendrás muchos más datos sobre él.

    De todas formas hay que tener cuidado con una cosa «se esta psicopatologizando la sociedad, cada vez se recetan psicofarmacos con más facilidad para situaciones de la vida diaria» esto lo pienso yo, pero lo escribo de una frase de Enrique Etxeburua, aparecía en un artículo de ayer de EL Pais.

    Saludos

  9. Con todo respeto a las diversas reflexiones, decir que nos parecemuy acertado el apunte de Santi.

    No podemos perder la confianzaq en la capacidad de mejora del ser humano. Hay que reconocer los limites, actuales de la psquiatria y de la psicología, antes que condenar por vida a alguien.

    Bien Santi.

  10. Bonas noites.
    Yo creo que es compatible el diagnóstico de la psiquiatra (imposible opinar desde aquí y con la información que nos da lucce, si es acertado o no) con el trabajo educativo.
    La psicopatia, en muchos casos, requiere medicación, no para curarla, porque la psicopatia no se cura, sino para paliar sus efectos.
    El caso que nos cuenta Lucce parece que es muy grave (más allá de los comentarios cinéfilos, más o menos acertados, que a veces se pueden decir en una conversación distendida y a los que yo no haría demasiado caso).
    La psiquiatra habla de un psicópata, alguien que no empatiza, que puede llegar a cosificar al otro, y eso puede ser muy peligroso para él y para los demás.
    Obviar eso sería irresponsable.
    Yo creo que el enfoque de la psiquiatra puede ser acertado pero discutible a la vez: acertado en cuanto que, si se trata de una psicosis o psicopatia es cierto que la educación no va a curar esa enfermedad. Pero eso no invalida la posibilidad de educación con el sujeto, sobre todo en los momentos en que el sujeto no tienen ningún brote.
    He aquí, en estos casos, donde los límites educativos están más claros que nunca: La educación como elemento transmisor de conocimientos, seguramente sí, quizás como elemento que permita mejorar la cualidad de vida del individuo, pero no tanto como transformador de conductas y posibilidad de transmisión y aprendizaje de límites.
    Yo, desde luego, seguiria trabajando con él, redifiniendo los objetivos, sin obviar, ni mucho menos, el diagnóstico de la psiquiatra.

    Quique
    (felicidades por tu post, lucce)

  11. Quique, no confundamos psicosis con psicopatía, que no tiene nada que ver una cosa con la otra.

    Psicosis es una esquizofrenia, o una paranoia, y psicopatía es la falta de empatia, la impulsividad, la vida «parásita» (aprovecharse de los otros), la mentira patológica, la falta de sentimientos de culpa…

    Si está bien diagnosticado (supongo que con la escala Hare), yo también opino que no hay mucho que hacer.

  12. Hola Lyde, no los he confundido, quería decir que si era una cosa o la otra no lo va a curar la educación, no que fueran lo mismo.
    Tienes razón, la psicopatía y la psicosis son diferentes (aunque hay cierta controversia sobre el tema y algunos estudios tienden a considerar que ciertos psicópatas pueden tener personalidades psicóticas) .

  13. Hola a todos y todas!!

    He leido con atención, durante todo el día de ayer, vuestros comentarios a esta entrada.

    Hoy a la noche espero dar una respuesta a todo lo comentado que esté a la altura de las que vosotros y vosotras habéis aportado.

    Pero ahora, el deber me llama… Bueno, el deber y algún cafecito con las compis…

    A la noche hablamos!!

  14. Bueno… Pues lo prometido es deuda… Vamos a ver si puedo comentar, valga la redundancia, vuestros comentarios… Por cierto, me gustaría, antes de nada, agradeceros y felicitaros a todas y a todos por lo aportado.

    Tote, me ha gustado mucho eso de «no hacer nada a veces ya es hacer mucho«. Es la pura verdad.

    Asier, respecto a lo del miedo a que nos vean como escaqueadores, je, a veces puede tener que ver con ese artículo que escribí no hace mucho de los educadores pata negra. Pero bueno, en este caso, esto no se da. Y, por cierto (para todos), precisamente por estar adscrito a mi servicio (EISE) el caso tb se cierra por la mayoría de edad del chaval (es un dato que no había comentado)

    Santi, lo 1º flicitarte por ese recurso al que invitas al chaval a tomar parte (mañana entrada al canto promocionándolo) Por otra parte, no quiero dejar mal a mi compañera, y he de reconocer que quizá la lectura de mi entrada puede llevar a pensar que su diagnóstico está un poco cogido con pinzas. Es una profesional como la copa de un pino de la que no dudo y con la que me he encontrado en muchas situaciones y generalmente ha acertado. Respecto a la contención química puede que hablara un poco sin saber ya que parece ser que, finalmente, al chaval se le va a derivar a un tema terapeútico a ver qué tal… Respecto a las explicaciones que da el chaval a su comportamiento realmente le he preguntado muchas veces y en todas: No sabe / No contesta. Por otra parte, a pesar de todo lo apuntado en el comentario y en la entrada, sigo creyendo que el componente educativo (a pesar de que tb es cierto que los padres, dentro de lo que cabe, lo han hecho medianamente bien) ha tenido un peso importante en la situación del chaval (ya ven, Vigotskiano que es uno)

    Paqui, pues coincido contigo en eso que le decías al principio a Santi. Yo, personalmente, tengo mucha confianza en la psiquiatra en cuestión y creo (sin entender, jejeje) firmemente en su trabajo. Ahora, a mí el recurso que propone Santi no me parece mal. Quizá no para este caso, pero sí para muchos otros.

    Gracias por tu comentario Aitzi. Como dices, conozco el caso. Llevo ya casi dos años con él y, desgraciadamente, he intentado muchas cosas. Pero bueno… Seguiremos en la lucha (hasta donde podamos)

    Hola Colectivo Social… Yo tb estoy muy de acuerdo con Santi pero creo que el hecho de tratar médicamente a alguien tampoco es encerrarle de por vida, no sé… Pensemos en los diabéticos o en otro tipo de enfermedades. Como alguien decía por ahí arriba, hay trastornos que, sí o sí, requieren de tratamiento.

    Gracias Quique… No sé cómo lo haces, pero, sin querer, casi explicas mejor mis cosas que yo. Yo opino un poco como tú. Faltaría el hecho que comentaba al principio de este comentario: el hecho de que el chaval cumpla la mayoría de edad no me permitirá intervenir con la intensidad que llevaba hasta ahora, pero bueno, mi puerta la sigue teniendo abierta. La verdad es que tenemos muy buen rollo, si bien, como dices, yo, en ocasiones, soy una mera cosa para él.

    Gracias por las matizaciones, Lady… El caso es, claramente, psicopatía.

    Kaesar gracias por aportar tu blog. Le echaremos un vistazo.

    En definitiva, gracias a todos. Supongo que no habré aclarado mucho ni resuelto nada pero creo que os debía un mensaje a todos y todas. Magnífico debate. Mola esto, ¿qué no?

    Besos y abrazos!!

  15. Coincidencias, pero vengo de ver «no es pais para viejos», no se podría hacer nada con el personaje de Bardem? Seguramente no. Pero estoy totalmente de acuerdo, y de hecho lo trabajo asi en mi centro, en que a veces les ponemos a las personas etiquetas y las encasillamos sin más, tirando la toalla. Siempre se puede hacer algo, depende cual sea nuestra pretension…

  16. Hola a todos, interesante este post, porque es real como la vida misma. No soy psicóloga porque siempre he creído que empatizo demasiado con el otro, aunque al final voy a acabar siendo educadora. El caso es que como bien dice Tote, el no hacer nada, requiere muchas veces de una gran dosis de fuerza. Por otro lado creo que Santi sabe muy bien lo que dice. Y aunque tu compañera sea excpecional en su trabajo, ese humana y puede equivocarse. En diagnósticos tales siempre es bueno una segunda opinión (y lo digo por experiencia)

  17. penoso leer tu escrito. te has convertido en uno de esos «profesionales» que una vez han puesto la etiqueta ya no saben hacer nada mas. que lo enpastillen para que no haga daño, que fuerte leerte.

  18. Constructivo tu comentario Rosa, sí, y además ofreciendo alternativas. Una tía con herramientas y dispuesta siempre a compartirlas.

    Un saludo!!

  19. si quieres herramientas, aprende de santi, eso es un profesional q se preocupa por el paciente, q lucha por el. quieres una alternativa de esta tía, como tu dices, cuando te des por vencida con alguien a quien de un modo u otro te debes, profesionalmente, mejor déjalo, y disculpa no es mi intencion ni molestarte ni ofenderte a ti en particular, mi decpcion es con todo aquel profesional q una vez etiquetado al joven ya está, se acabó, sentencia y andando, no es asi.

  20. Los que llevamos años en esta profesión sabemos que los buenos educadores sociales, además de demostrar día a día su competencia profesional, son también aquellos que tienen dudas, plantean interrogantes, reconocen sus límites personales y técnicos, ponen sobre la mesa sus miedos, saben reconocer los sentimientos contradictorios que les producen las personas con las que trabajan, saben que la educación no lo puede todo, a veces piden ayuda porque se quedan sin respuestas, saben que no son omnipotentes y que a veces no lo pueden todo, saben reconocer las lagunas de su ciencia, etc, etc, etc.
    Eso demuestra lo que les importa el ejercicio de su profesión y el respeto a las personas a las que atienden.
    Así que, felicidades otra vez por tu valiente post Lucce.

  21. Me sumo a las felicitaciones de Quique. Este blog es una invitación constante a la reflexión y al replanteamiento de las prácticas y acciones cotidianas de todo un colectivo profesional. Admirable.

  22. Tenía un profesor que nos decía que un profesor no es el que te resuelve las dudas, sino el que, cuando terminas la clase, las dudas que creías que no tenías ahora las tienes.

    Pues con nosotros nos pasa lo mismo: como dice Quique nos planteamos interrogantes donde antes no los había.

    Saludos!

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