Autor lucce

June 25, 2008

Maltrato InstitucionalPónganse en situación ante esta historia ficticia que les voy a contar: última hora de una lluviosa tarde. El Lucce a punto de recoger sus bártulos para dar por concluida su jornada laboral y encaminarse a su hogar a disfrutar de un partido de la Eurocopa. En estas que entra a mi despachito un joven adolescente, con un buen tocho de pelo arrancado, descalzo, completamente empapado y llorando.

Imaginemos que es la tercera vez que le veo. Pongamos que se trata de un caso con el que acabo de empezar. Al chaval me lo presentaron junto a sus progenitores y en presencia de la Trabajadora Social hace dos semanas. La segunda vez que le vi estuvo parco en palabras, diciéndome casi en exclusiva durante esta primera sesión a solas que se quiere pirar cuanto antes, que ha quedado con una titi. Y la tercera vez hoy, de esta guisa. ¡Vaya bacalao! Y seguro que el Croacia – Turquía estará de puta madre. En fin, gajes del oficio.

– Pero, ¿qué te ha pasado? – inquiero.

Y lo que le ha pasado es que, según dice, entre su madre y su hermana le han dado una paliza de aúpa. Y ciertamente tiene toda la pinta. Además de lo que percibí nada más entró, ahora compruebo que mana sangre de su labio inferior.

Con las mismas, agarramos y nos subimos a la Policía a tramitar la pertinente denuncia. Cuando los agentes comprueban que es menor de edad y le dicen de llamar a sus padres, el chavalito, obviamente, dice que de eso nanai y le da como una especie de ataque de ansiedad. Por mi parte, me presento y les oriento que, a lo mejor, el siguiente paso a dar es poner el caso en conocimiento de los servicios sociales especializados. La respuesta que obtengo es negativa ya que no existen servicios sociales especializados de emergencia, osea, que curren por las tardes, y, por lo tanto, la siguiente salida es establecer contacto con la fiscalía de menores.

– Bueno joven y apuesto educador – me dicen los policías (recordad que hablamos de una ficción, ¿vale?) – tú ya has cumplido con tu parte. Puedes retirarte. Nosotros nos encargaremos de llevar a este mozo a fiscalía.

Bueno, pues si la autoridad así me lo indica, tendré que hacerles caso.

Al día siguiente, después de haber disfrutado del apoteósico final del Croacia – Turquía, ya en el curro, llamo a la Trabajadora Social titular del caso para contarle todo lo acaecido en la jornada anterior.

Y ella resulta que me cuenta que el jovenzuelo protagonista ha pasado la noche en casa.

– ¿Comoooooooooorrrr? Pero si se supone que lo iba a llevar la madera a fiscalía y que, por tanto, allí le asignarían un centro hasta que al día siguiente la Dipu se ocupara del caso o lo investigara un poco más a fondo y, y, y….

– Pues ná salao – me contesta la Trabajadora – resulta que en vez de que le atendieran en Fiscalía, lo hicieron en unjuzgado de instrucción al uso, ya que, según el criterio de la jueza de guardia, como los imputados eran los padres… pues eso. Por supuesto, convocaron a los padres y allí pues no parece que atendieran a los requerimientos del menor ni incluso a los signos físicos que presentaba y al final para casa, sin saber, en definitiva, si al chaval le ha caído otra paliza por la que acaba de liar.

Y el Lucce, en una mañana nuevamente lluviosa (y van…), se queda planchado y, en cierta forma, flipando. Y empiezo a pensar en cómo las diferentes instituciones se pasan la bola de un lado a otro (osea, al menor) dejando la casa sin barrer (osea, al chaval)… Y me doy cuenta de la escasa formación que tienen los recursos que no están íntimamente relacionados con el ámbito de menores, dándome cuenta también de que no cuentan con protocolos para este tipo de historias… Y, al final, pienso que es la hostia que no existan servicios sociales de urgencia (por lo menos en mi zona), ¿acaso los maltratos o los abandonos o los que los ejercen tienen horarios de entrada y salida?… Y piesno, ¡qué coño!, si mañana este teenager la lía gorda será medianamente normal, después de las respuestas que obtiene en casa y las respuestas que le han dado las instituciones supuestamente dispuestas para su protección… Y, joder, que esto no es más que otro tipo de maltrato: Maltrato Institucional, así de claro.

Pero bueno, amigos, esto es sólo una vomitona nacida de mi calenturienta cabeza. Seguro que todo funciona de puta madre por ahí fuera, ¿verdad? Venga va, cualquier parecido con la realidad, como decía aquel, es pura coincidencia. Ale, venga, que seguro que ganamos a Rusia y llegamos a la final. ¡Podemos!

Sobre el autor

lucce

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  1. Conozco un caso al reves, donde el menor agredió a un adulto responsable y la solución fue la misma: Volver al mismo hogar, agresor y agredido.

    ¿Pueden dos problemas distintos, tener la misma solución?

  2. lo “politicamente correcto/normas del protocolo/burocracia/como se llame” son asi: vienen de que son buenos y quieren ayudar a los demas, pero en el fondo los demas les importan una mierda, solo quieren cobrar y quitarse de en medio el problema como sea, es todo una autentica farsa

    no es que tengan escasa formacion o no, si son cosas que se pueden hacer simplemente siendo una buena persona, teniendo sentido comun, pero como

    si yo fuese un juez y me traen a alguien diciendo que le han dao una paliza, y encima tiene signos evidentes de maltrato (pelo arrancao, etc…) lo ultimo que haria yo seria mandarle al lugar en el que le han dado la paliza ¿¿¿para que??? ¿¿¿para que le vuelvan a dar otra paliza???, PERO COMO HAY QUE HACER LO QUE DICE LA “BURROCRACIA” Y SEGUIR LAS NORMAS, PUES AUNQUE LE VUELVAN A DAR OTRA PALIZA, O INCLUSO LO MATEN, PUES SE LE MANDA AL LUGAR EN EL QUE LE DIERON LA PALIZA

    POR ESO OS INSISTO TANTO EN QUE JAMAS OS FIEIS DE LAS NORMAS, HACED SIEMPRE LO QUE VEAIS A CONCIENCIA, CON SENTIDO COMUN, SEA POLITICAMENTE CORRECTO O NO LO SEA, SI NO, MUY DIFICILMENTE CONSEGUIREIS AYUDAR A LOS DEMAS

    esta historia me parece un ejemplo P-E-R-F-E-C-T-O de porque es mejor hacer las cosas con naturalidad, con sentido comun, a conciencia, en vez de ceñirse a unas normas que NO SABEMOS QUE INTENCIONES TIENEN, EN SU CONCIENCIA, LOS QUE LAS HAN REDACTADO E IMPUESTO

  3. Hola Lucce,
    lo único bueno de esta historia ( y no es poco) es que tú hiciste muy bien tu trabajo.
    Lo demás sacaría de las casillas al mismísimo Iker.

  4. Nadar contracorriente, ese es el destino de los educadores sociales que estamos en medio abierto, en contacto directo con los chavales… Incoherencias como esta que cuentas siempre nos encontraremos en nuestra profesión pero para eso somos educadores para canviar las cosas des de dentro y hacer que las instituciones publicas se humanizen y dejen de tratar “los casos” como objetos innanimados y los vean como personas. Por tu parte, un buen trabajo, una buena intervención!!

  5. pues me extraña que no aparezca el tema de los servicios sanitarios.. acaso el chaval no estaba para ir a urgencias y le hicieran un parte de lesiones? y con esa guisa, urgencias hubiera abierto protocolo, ¿avisar a fiscalia? ¿con el mismo resultado? no se, no sé un poco mas de sentido común y buen hacer..

  6. Pero no hay unidades de alojamiento de urgencia?, el fiscal de menores no está de guardia?, flipante. Yo conozco una parecida: España, mes del Ramadan, 3 menores musulmanes tutelados, mucha policía, retención (no, no detención), no se permite a los menores un interprete, ni se les da agua, …….. al final juico contra la educadora por no colaborar……….

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