Autor Iñigo

septiembre 15, 2008

¿Hasta dónde le cuento?En nuestra profesión, son muchos los trabajos en los que compartimos largos periodos de tiempo con los usuarios y usuarias.

En esta convivencia, a veces no es fácil separar lo personal de lo profesional y saber hasta dónde puedo o, mejor dicho, debo llegar.

Sobre el papel, resulta muy fácil trazar una línea imaginaria que separa “nuestra vida” de la vida profesional, pero en la vida laboral, las fronteras no siempre son tan nítidas.

De este modo, y siendo consciente de que debe haber un límite entre ambas, no pocas veces me he hallado en duda sobre cómo actuar.

Al final, de forma espontánea, surgen situaciones, preguntas sobre uno mismo que si te pillan de improvisto, no sabes qué contestar.

Alguien me dirá que simplemente con explicar nuestro rol como profesionales y marcar la distancia educativa bastará. Pero, no me quedo conforme, porque hay trabajos como en la educación de calle, u otros que os agradecería que me señalarais, en los que la relación se establece de forma intencionada, pero muy natural. En este sentido, si marcamos la distancia, si no respondemos a preguntas como ¿a dónde te vas de vacaciones? o ¿Cómo se llama tu novia? se pierde ese clima de confianza, o al menos esa es la percepción que tengo.

Estos pensamientos, me han acompañado durante años de trabajo y he optado casi siempre por responder naturalmente, sin darle mayor importancia.

Aún así, siempre hay momentos en los que te quedas un poco inquieto, y no estás seguro de haber actuado del todo bien.

Para finalizar, creo que lo importante es no pasar la línea de informar, a compartir preocupaciones y/o problemas personales, pero me queda la duda si en estas situaciones no estaremos dando un primer paso hacía un terreno farragoso.

Es complicado equilibrar la balanza entre naturalidad y distancia educativa, ¿hasta dónde contáis vosotras y vosotros?

Sobre el autor

Iñigo

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  1. Es muy complicado. A veces, hasta «aplicas» algo tuyo, con alguna pequeña invención…para explicar situaciones cotidianas de la vida.

    Yo he trabajado como educador de calle, y mi postura también fue la de decir el nombre de mi pareja, o dónde me iba de vacaciones, …. pero había cosas que no quería decir: como por ejemplo, si vives en un pueblo, en qué zona vives,…

    Hay veces que no se puede evitar que sepan, ya que hay gente que trabaja y viven en el mismo pueblo…y claro, todo se sabe y se ve!!!!

    Lo malo es que te einventes algo, y al tiempo te lo pregunten o les digas otra cosa.

    Por eso, claridad:

    -Mira, pues viven en tal pueblo…
    -Pues mi novia se llama x…
    -Prefiero no decirte algunas cosas, porque mi etica como profesional me lo impide…
    -Venimos a hablar de tí, y menos de mí…

    Peligroso todo, pero algo que tarde o temprano todos debemos afrontar en alguna medida..

  2. Hola Tote, un tema interesante.
    A mi no suele suponerme ningún problema importante (hasta ahora). Excepto quizás niños más pequeños, los jóvenes y adultos suelen ser bastante respetuosos.
    De todas formas, intento aplicar un poco de sentido común. De entrada no hablo de mi vida privada, y evito poner ejemplos de mi vida privada (no soy ni quiero ser ejemplo para nadie), pero sin llevar esto a extremos que creo que serian absurdos. Quiero decir que, en según que momentos, contestar algo acerca de uno mismo, una información que a uno no le importe compartir, creo que no tiene tanta trascendencia (por ejemplo, puedo explicar perfectamente que tipo de deportes practico, o que tipo de libros leo, o si tengo o no tengo hijos, etc.)
    Respecto a otras posibles preguntas, digamos que más comprometidas, tipo ¿tú has fumado alguna vez un porro?, pues uno puede optar por no contestar, o contestar sinceramente siempre y cuando no haga de ello una tesis doctoral o intente adoctrinar a nadie.
    De todas formas mi experiencia es que cuando no he querido dar una información sobre mi vida privada no he perdido la confianza del otro. Al contrario, el otro (el joven, el adulto, la madre, quien sea) puede comprender perfectamente que hay temas de los que no quiero hablar, porque forman parte de mi intimidad. Es la misma libertad que tiene él o ella para no contarme ni responderme a todo lo que le pregunte. Creo que la confianza es también eso y que las entrevistas se tienen que basar en ese respeto mutuo.

  3. «Para finalizar, creo que lo importante es no pasar la línea de informar, a compartir preocupaciones y/o problemas personales, pero me queda la duda si en estas situaciones no estaremos dando un primer paso hacía un terreno farragoso.»

    No creo que halla una unica respuesta valida, depende dependen de las situaciones concretas.

    Si creo que en determindas circunstancias hay que implicarse más y sincerase con las otras personas.
    Depende, aquí hay que utilizar el mismo criterio que emplearimos cuando conocemos a alguien fuera del trabajo: dar info, progresivamente según el grado de conocimiento, la empatia, etc (pero tampoco estar siempre a la defensiva, desconfiando).

    Por cierto no comparto el concepto de Usuario, son personas, ciudadanos, vecinos,.. pero ni usuarios , ni clientes. Al menos asi lo creo yo

  4. En el equipo que trabajo hay gente que toma decisiones muy diferentes en este aspecto: desde los que lo cuentan todo hasta los que no cuentan nada. Yo estoy en estos últimos y no he tenido muchos problemas. Trabajo en un centro y a lo menjor de educador de calle sería algo diferente pero no mucho más. A veces me han preguntado pero no he notado rechzo por mi posición, no he tenido problemas para que respeten mi decisión (con algún compañero he tenido más problemas por eso)

    A lo mejor, un poco de información básica sería lo normal pero de momento no lo veo necesario.

    Saludos!

  5. Veo la situación algo diferente a vosotros/as , pero compartiendo puntos comunes: respeto mutuo, confianza, sentido común….

    La dificultad o problematica que he contrado en mi trabajo, en conversaciones profesionales, personales o informales..tiene mas que ver con la razón de ser de la conversacione, y la finalidad; mas que de la materia que se trata en si misma:

    Puedo estar hablando amenamente con un usuario (lo siento Luisma, pero entiendo que no es un termino inpersonal ni peyorativo. «Persona que usa nuestros recursos educativos » ; sin mas) y salir datos sueltos de la vida de uno/a mismo, con reciprocidad, con naturalidad…Sin embargo, ha habido casos, donde esa informacion ha sido requerida de una manera un tanto forzada, en conversaciones frias, profesionales, e incluso con intereses algo turbios o confusos (saber cual es tu coche, por si cuando tengan un enfentamiento contigo, dejartelo más adecentado y con rayones de guerra ). Como comprenderís, por ahí no se suele producir ningún acercamiento, excepto el meramente profesional.

    Mas que el contenido de la conversación o la información que se trate, miro el fin de la misma.

    Cordial abrazo Tote. Nos vemos pronto charlando, de nuestras novias, nuestros sueños, nuestros proyectos…jajajajjajaj.

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