Autor Asier

octubre 7, 2008

Y tú másTiempos de cólera y crisis, revolotean nuestras cabezas de un tiempo a esta parte. En caso de hastío o dificultades, la culpa siempre es del vecino (inmigración) y nunca de nuestros políticos a quienes, en días de vino y rosas, decidimos ceder nuestras voluntades democráticas. Ja!!

No se ha comprobado que ningún Dios estuviese presente el día que se decidieron repartir cerebros entre la humanidad, y ese craso error aún lo estamos pagando. Acólitos de la ideología más rancia y apolillada, siempre están atentos a que surja alguna crisis para repetir las asquerosas y malintencionadas frases de turno: “Conozco a un sudamericano en mi barrio, con cuatro hijos, que le pagan el piso de alquiler, le dan una paga por cada hijo, y luego se saca un dinerillo trabajando en negro“. “Les dan piso, les dan subvenciones de hasta 1.400 euros, y ellos viven con cuatro perras y lo mandan todo a sus países. Es una vergüenza. En mi tiempo, íbamos con papeles y contratos de trabajo“. Aquí, en Valencia, en Madrid, en Barcelona o en Alaska. El mensaje ha calado entre borregos, y siempre habrá un caso que sirva para la generalización.

Nuestros chicos/as del Hogar no cumplen con aquel precepto de que “cada uno es de un padre y una madre“. En la mayoría de los casos, una de las dos figuras no existe, y en algunos incluso, la ausencia es doble.

Pablo es ahora un adolescente que llegó a nosotros siendo un niño – noticia. Sin él saberlo, se hizo famoso por aparecer su historia en las primeras páginas de sucesos de la prensa provincial del Norte. Hoy hablando con alguien de los Servicios Sociales del Reino (Diputación Foral), me decían que no se puede esperar compromiso ni seriedad de su familia. Que en el hogar está muy bien. No seré yo quien juzgue a su familia. Pero buena o mala, es la que tiene. Y Pablo, los necesita. Cada vez más. Eso le he transmitido a las altas instancias, para que tengan a bien considerarlo a los efectos oportunos (que dicen las cartas)

Protección de menores, acogimiento, salvaguarda de sus derechos fundamentales, educación, manutención, procesos de autonomía, inserción sociolaboral

Deborah es una adolescente española de origen nigeriano. Estuvo una temporada larga con nosotros, dado que sus vínculos familiares más cercanos no podían hacerse cargo. Su hermano mayor, que podría, no quería. Se pasó un mes comiendo bocadillos que le daban sus vecinos. La madre de Deborah, una vez pasada la tormenta, fue en su búsqueda para lograr la guarda y custodia de su hija. Recuperarla.

En los Servicios Sociales del Reino, cuentan que las familias inmigrantes son muy ruidosas y no se puede trabajar bien con ellas. En apenas una semana de reuniones/discusiones, la madre se hizo con la riendas de la familia. Ni un requisito, ni un seguimiento, ni una coma, ni un pero… La protección, acogimiento, educación, salvaguarda… de una menor, echados por tierra a la primera de cambio. La madre llevaba ocho días en la calle después de cumplir condena de un año. Pero ya era apta, para el buen desarrollo familiar y el cuidado y bienestar de Deborah. Ja!

Qué suerte la de Deborah a partir de ahora. Y qué putadón para Pablo. Nuevamente las leyes de este país beneficiando a los inmigrantes. Ja!!

Sobre el autor

Asier

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  1. La frase de «conozco…» pero que siempre son inmigrantes….me suena mucho!!!

    Y ahora en éstos tiempos de crisis, la gente ve peligrar su situación y se escida en éste tipo de frases, para reflejar su miedo: «si me quedo sin trabajo, cómo me van a dar nada si se lo están dando a los inmigrantes?».

    Mucha de ésta gente no podría pasar ni la mitad de lo que han pasado éstas personas…

    Cada vez vamos a peor…y al tiempo que ésto no estalle!!!!

  2. que unos no nacen con más derechos por el hecho de nacer en un sitio concreto… esto de «vienen aqui y nos quitan lo que es nuestro es algo que se piensa muy a menudo y con la conciencia de que no somos racistas sino que son ellos los que nos obligan porque nos quitan los recursos que nos pertenecen solamente a nosotros. Es triste pero luego vas a los servicios sociales y les preguntas porque no te han dado la beca de comedor y te dicen que es que hay muchos emigrantes o vas a un colegio a reclamar tu pklaza y te contestan que las plazas que quedan son para los ecuatorianos de la zona, esto es verdad y lo primero me pasó a mi y solo sirve para sembrar discordia y odio, antes de dar esas respuestas la gente tiene que tener una educación que les permita una visión crítica y real de lo que significa segregación o prejuicio y esto visto lo visto con la asignatura de educación para la ciudadanía esta muy lejos… Saludos.

  3. Muy buena idea la que lanzas Txoni3. Haber si se decide alguien en este país de una puñetera vez a recoger el guante.

    PD: Racista o clasista es quien da esas explicaciones ambiguas y simplistas, no quien las recibe o analiza criticamente. He padecido una vez en mi trabajo esa respuesta de una directora de centro («matricularlo en otro centro, aqui hay ya demasiados alumnos/as, e inmigrantes»), y la respuestas fue todo lo energica que se merecia.

    Recibimos un silencio por respuesta, porque no se podía esperar otra cosa ni defender una postura tan intolerable y vergonzosa como esa.

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