Autor Iñigo

abril 7, 2009

A veces me EnfadoQuizá por el desgaste, sobre todo psicológico, al que a veces estamos sometidos en nuestra profesión, podemos llegar a enfadarnos, cabrearnos, a marcar la vena, ponernos rojos, bufar, soltar tacos, cerrar el puño con fuerza, agitar el paso, farfullar, soplar, mirar al cielo, y todo mientras nos cagamos en tó.

Y es que, hay que tener mucha paciencia. No en vano, tenemos que acostumbrarnos a la incertidumbre, a la falta de reconocimiento, incluso de personas cercanas y a los comentarios de los usuarios y usuarias tales como: “por esto cobras”, “ahora mismo estás cobrando”, “¿de qué te quejas, si no haces nada? “¡Cómo vives!”

Bueno, pero ¡basta ya! ¿no os cansáis?

Ya, ya sé, que tenemos que tener empatía y comprender porque nos lo dicen, pero… ¿quién es empático con nosotros y nosotras?

Permitidme que hoy me desahogue, porque también tenemos el derecho, cuanto menos de desahogarnos, digo yo.

Así, que hoy no voy a intentar explicar, reflexionar en torno a sus razones, ponerme en su lugar… Estoy en mi pellejo, y desde mis entrañas grito y les mando a todos a…

Tenemos que seguir luchando por este reconocimiento, pero también debemos permitirnos vías de escape, y decir bien alto que nos tocáis las narices, que nos dejamos la piel en lo que hacemos y que encima tenemos que aguantar vaciles continuamente, como si nos dedicásemos a mirar el tiempo pasar.

Por esto y por más… ¡Me cago en tooooo!

Pd: Gracias por escucharme. Tranquilo todo el mundo, que se me pasa en un ratito, ¡GRRRRRRRRR…!

Sobre el autor

Iñigo

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  1. Pues en estos días estoy pasando por algo parecido y te entiendo. El queme profesional es un peligro y más en nuestra profesión. Lo que antes te servía ahora no vale. Tienes dudas hasta de tu competencia y esto afecta a la autoestima y autoconcepto que tenemos de nosotros. Estas fiestas he estado leyendo algo sobre técnicas que me ayuden a superar estos momentos. Relajación, osigenación de los espacios y de la mente, realizar otra actividad radicalmente diferente a nuestro trabajo (hobbies, deporte, paseos, otro trabajo…) Pues algunas cosas las he puesto siempre en marcha y me ha ido bien. Nunca había hecho relajación y he empezado a hacer ya que me encuentro mejor después de hacerla. Muy pocas organizaciones nos valoran y los usuarios no tienen la capacidad para entendernos (suficiente tienen con lo suyo, la verdad), pero a veces echas de menos que alguien te ponga el brazo por encima del hombro y te lleve a tomar algo y a cambiar de pensamientos.

    Saludos!

  2. Teneis razón en lo q decis, a veces tienes la sensación de q te haces pekeñita, te entran unas ganas de parar el mundo y bajarte, pero siempre, siempre, resurgimos, nos redescubrimos y eso es lo bueno, seguir estando, en esto q nos gusta.
    Por cierto, a mi me va genial pegarme una panzada en el monte o darle a la bici, y la relajación, ayuda y mucho….agurtxu¡

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