Autor lucce

April 30, 2009

¿Visteis alguno de vosotros o vosotras el estreno la semana pasada de Hermano Mayor en Cuatro? Para los que la respuesta a esta pregunta sea negativa, además de incluiros el vídeo de presentación del mismo aquí arriba, os resumo que se trata de un nuevo programa, muy en la línea panfletaria-guay de la mencionada cadena, que está protagonizado por Pedro García, un ex-jugador de la selección española de waterpolo que, después de haber alcanzado la gloria en esta disciplina, descendió al infierno de las drogas, del cual, afortunadamente para él, ha logrado salir.

En Hermano Mayor Pedro García ejerce de eso mismo, osea, de hermano mayor, consejero, acompañante de chavales o chavalas problemáticos, en conflicto con sus progenitores o con sus iguales. Al menos, el viernes pasado el Hermano Mayor estuvo con una chavala de este perfil.

Aunque no lo vi entero, la labor que hizo el tal Pedro García me recordó, muy mucho, a la que habitualmente vengo desarrollando yo en mi puesto de trabajo como Educador; acompañaba a la chavalita a diferentes sitios, la motivaba, le echaba la bronca, la arropaba afectuosamente, la provocaba, hablaba con su madre, le ofrecía recursos, etcétera, etcétera.

Llegados a este punto, me pregunto yo si es lícito que se saque en la televisión a este tipo de menores, exponiendo sus problemas, sus neuras o sus cosas positivas, justificando dicha presencia mediática en que se les hace un bien, en que se les está ayudando y, además, se está ofreciendo un modelo de cómo hacer las cosas bien a padres y madres que se puedan a hallar en una situación parecida.

Además, por lo menos en Supernanny (otro espacio del mismo pelaje del que nunca hemos hablado por estos lares), la historia siempre acaba bien, lo que puede llevar a esos espectadores ávidos de la sabiduría de una psicóloga televisiva o de la destreza educativa de un ex-jugador de waterpolo, a frustrarse si, al final, tras la aplicación de lo visionado a través de la pequeña pantalla, sus cachorros siguen igual de revoltosos.

Por último, como profesional, no me acabo de creer en absoluto este tipo de espacios, esta especie de intervenciones televisivo-educativas porque no me creo que un adolescente pueda funcionar con total normalidad cuando una cámara le está siguiendo continuamente. Bueno, será que, como en Gran Hermano, los concursantes se acostumbran a estos aparatos.

No sé, quizá vosotros y vosotras me podáis rebatir con algunos argumentos que termine aceptando al respecto. Tampoco es que me quiera posicionar totalmente en contra de estos programas; de hecho, creo que me resultarían más creíbles y más éticos si se utilizasen actores o actrices para ejemplificar este tipo de situaciones que plasman y contasen con la opinión de más expertos, si se abriera a diferentes perfiles profesionales…

Pero claro, esto sería aburrido, no generaría el morbo de ver lo que le pasa a la familia de al lado y, en definitiva, ésto ya no vendería como lo hacen el Hermano Mayor y la Super Nanny.

Sobre el autor

lucce

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  1. Buenos dias Lucce:

    Primero de todo, agradecerte que te acercases a este mundo de la telerealidad educativa (tan en boga ultimamente), dado que es un debate que está ahí, comentado por algunos compañeros/as de profesión, y con caracteristicas o formatos, cuando menos discutibles.

    Este pasado fin de semana, el compañero y tertuliano Aitorziza, me dejaba claramente su posición: ” Realmente me alucina, como en estos programas, se sintetiza y concreta la información, pautas y terapías a llevar a cabo, en un cortisimo espacio de tiempo; cuando luego en la realidad, a los propios profesionales nos cuesta sudor y lagrimas (y no digamos tiempo); entender a esa familia, conocer a ese adolescente y sus pautas de comportamiento, iniciar procesos de adaptación, trabajar la modificación de conducta, fomentar los procesos de autonomía, etc, etc….Todo enlatado, envasado al vacio, y sin fallos, ni piedras en el camino “.

    La conductora del programa Supernanny, es psicologa en su formación. Pero ahora para entender a un joven conflictivo o cercano al mundo de las drogas, hay previamente que haber pasado por ese mundo, vivir en chabolas para saber lo que es la pobreza, dejar de comer para sufrir y entender el calvario de la anorexia; y fumar como una carretera para acercarte al más allá.

    En fin, o me estoy haciendo un carca, o no lo entiendo. Y no me entendaís esta reflexión como un ataque de coorporativismo (Supernanny, me ha parecido muy fiable y correcta en los programas que he visualizado).

    Un saludo y pasad buen puente de Mayo.

  2. A mi estos programas (que he visto sueltos) me frustran como profesional porque, como decís, lo que nosotros tardamos la tira y con consecuencias principalmente emotivas, ellos parecen que tienen una varita mágica para controlarlos. Hace poco vi un rato de supernani con un chavalín de unos 5 años que muchos de nosotros hemos trabajado y en cuatro días le interiorizan los límites mínimos de convivencia.
    Y no entro en el plano ético porque sería extenderme pero, al contrario de lo que se podría pensar, me alejo de estos programas.

    Saludos!

  3. Lo que me parece verdaderamente preocupante es que si a nosotros nos frustran estos programas como profesionales, imaginaos a las madres y padres haciendo cartelitos como los de Supernanny a sus hijos sin obtener resultados positivos.

    Y, por otra parte, compañero Miguel, la parte ética del asunto es muy importante o, al menos, a mí me lo parece. Simplemente imagínate que enseñan a todo un país cómo es una de las personas con las que trabajas (más aún si es menor) A mí, desde luego, no me gustaría (aunque entiendo que cuentan con su consentimiento)

    Se defenestra tranquilamente al Diario de Patricia y a esto que, al fin y al cabo, es prácticamente lo mismo, no porque tiene un halo progre y buenrollista.

    ¡Venga ya!

    Por cierto, saludos!!

  4. Lo de estos programas, – aunque no los sigo muy de cerca- me resultan poco creibles. tal y como indicaba Lucce partiendo del hecho de meter una cámara en tu casa y una persona ajena a la misma… no puede ser entendido y aceptado tan fácilmente por un menor.
    Yo creo que de todas las intervenciones que han hecho en supernanny seleccionan las más satisfactorias porque muchos de los recursos que ahí utilizan son impracticables sobretodo con adolescentes… aparte que cortan las dificultades que hayan tenido y así todo enlatado queda muy bonito como si el resto de los educadores no consiguieramos nada en un intervalo muy corto de tiempo.

    Estos programas creo, que si los vemos hay que hacerlo desde la distancia para ver diferentes formas de actuación o bien ver que cada persona es un mundo y que ninguna intervención es eficiente en todos los casos.

    Pues nada, un saludo!!

  5. No le deis más vueltas, dejar vuestros trabajos a personas como Maradona, Julio Alberto y compañia, ellos si que pueden ayudar a los adolescentes.
    Bueno en serio, esos programas al estilo del “encantador de perros”, tienen varias lecturas:
    1ª.- Parece que educar es facil (pero no lo es), parece que los resultados son inminentes (pero que más nos gustaría), parece que lo puede hacer cualquiera (pero no es así), aunque en el caso de “Hermano Mayor”, me imagino que habrá un equipo detras del personaje. En definitiva, que para los profesionales nos puede crear frustracion, desconfianza, incredulidad… ¿y que decir a los padres?
    2ª.- ¿Es licito el sacar a menores con problemas a la palestra de los medios de comunicación? ¿Donde queda su privacidad?. Desde luego tengo mi opinión, pero donde queda la de las autoridades, como la del defensor del pueblo…
    3ª.- Por último, creo que si tienen una lectura positiva, el acercarnos a determinadas problematicas sociales de dificil abordaje y más complicada solución (no se si me aportaran soluciones, ni siquiera extrategias), de todas formas no olvidemos que cada caso es difirente y cada adolescente un mundo y que decir de cada profesional y de la interaccion entre ellos y el trabajo de las diferentes instituciones y el papel de los padres y el de los profesores y… lo dicho en la TV todo parece más sencillo y con final feliz ¡que bonito!

  6. Hola compañeros de Educablog.

    Hoy voy a dejar mi comentario puesto que tengo o he tenido la oportunidad de vivir realmente la verdadera situacion de uno de los casos presentados en ese programa de Hermano mayor.

    Lo primero que deberiamos cuestionarnos es la formación de este “personaje”, bien que haya vivido una experiencia y que haya sabido sacar provecho de lo que unos “educadores” o “terapeutas” le hayan inculcado para salir de las drogas o la capacidad propia para autoformarse y adaptar esas terapias educativas para sacarlas adelante, pero en este espacio parece o a mi si me lo parece que dan a entender que este Hermano mayor sabe en todo momento que debe hacer por si solo, y no cuentan nunca la realidad de que hay un gran equipo de “pseudo profesionales” (porque no me creo que verdaderos profesionales dejaran de lado su juramento y el codigo deontologico a un lado y sacasen a la luz aspectos personales de un menor con el que trabajan) que le aportan como, cuando y donde deben realizarse estas actuaciones.

    Por otro lado, en el caso concreto, vi sorprendido ese programa que os comento sobre una menor que llevaba “mala vida” con sus padres, les maltrataba, robaba, abandonaba la casa… y el Hermano mayor la concienciaba en menos de 1 hora ( y dando a entender que en menos de un mes) de programa y la dejaba con todas las puertas abiertas para volver a convivir en paz y armonia en su hogar.

    Lo que no cuentan es la verdadera situación en la que dejó a la joven tras su “discurso” (por que todos los que lo vimos que la conocemos sabemos que nunca saldrian de su boca las palabras que ella pronuncio) esta joven a los dos dias siguietnes volvio a escaparse y pedir refugio en lugares “poco recomendables”.
    Ni tampoco contaron que al poco tiempo tuvo que ser intervenida por una sobredosis etilica ni otras cosillas que no hacen falta ni nombrar.

    Tanto es el caso que hasta ha procurado salir del ambiente familiar (que conociendo a la familia son unos buenazos) porque dice que no la comprenden y trataba de venirse para nuestras tierras.

    Por lo que una vez más, sabiendo la reaidad que esta detras de estos programas, se puede discrepar mucho mas y dejar bien claro que ni nosotros Educadores con todo nuestro trabajo de Años con los menores o adolescentes tenemos la barita magica y mucho menos ellos que con sus camaras de television detras en menos de un mes quieren hacernos creer que “rehabilitan” y “resocializan” a un adolescente con sus “practicos consejos que toda familia puede realizar”.

    Nada más un saludo y sigo visitando y formandome una gran opinion de todo lo que tocais en el EDUCABLOG.

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