Autor lucce

febrero 24, 2010

Nuestra Eenemiga la FrustraciónCuando escribo un artículo para el Educablog, para otros blogs o revistas veo el resultado al momento; veo el producto de mi trabajo plasmado en papel o en bits. Además lo releo y me quedo más o menos a gusto, dependiendo del nivel de inspiración del día. Si encima, los lectores pueden opinar al respecto, mejor que mejor. Imagino que a un carpintero, por ejemplo, le pasará algo parecido: invierte un tiempo, un trabajo en su pieza y al cabo de equis tiempo, obtiene un producto, un resultado.

En el trabajo que ejerzo como Educador Social, esa ausencia de resultados inmediatos me lleva a frustrarme muchas veces. Invierto mucho tiempo, a veces, con una determinada familia, con un chaval o chavala, y no veo una respuesta rápida, lo que, como digo, acaba generando una cierta frustración.

Me consta, al compartir estas sensaciones con muchos compañeros y compañeras, que es algo muy habitual y que origina muchas quejas de esas retóricas, osea, sin respuesta, y que es uno de los motivos que hacen que más nos desmotivemos.

Es en esos momentos cuando nos decimos los unos a los otros «ánimo, que siempre queda algo«, «la culpa no es tuya» o, por el contrario, nos decimos a nosotros mismos: «no sé por qué he hecho ésto«, «para decirle éso no hace falta estudiar una carrera» y demás.

Al final, esta sensación de frustración es algo con lo que no nos queda más remedio que convivir. Es nuestra enemiga más habitual. Tenemos que aprender a reconocer que, efectivamente, no siempre podemos resolver todos los problemas y que, en todo caso, de ver algún resultado es a muy largo plazo. Esa es, en mi opinión, la manera más eficaz de vencer a nuestra enemiga.

Si sirve de algo, yo he tenido la suerte de comprobar que nuestro trabajo llega y sirve, al encontrarme a antiguos chavalillos ahora convertidos en hombres, agradeciéndome todo lo que hice con ellos cuando eran adolescentes. Ese es un gran resultado, aunque haya tardado 10 años en llegar.

Sobre el autor

lucce

Deja tu comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked

  1. Lo bueno se hace esperar, No podemos esperar q grandes problemas, generalmente problemas de años, los solucionemos en una semana, todo lleva su tiempo, su trabajo, su lucha… pero al final merece la pena

  2. Siempre he pensado que el titulo de la novela de Garcia Marquez estaba pensada para nuestra profesión: Cien años de Soledad…para despues poder encontrar la compañia de las familias, de los usuarios/as, de los educandos, de los logros, de las satisfacciones….

    La frustración es enemiga, SI; pero no es menos cierto que en ocasiones nos ayuda a ver las dificultades y las limitaciones que entraña la profesión. De lo contrario, podríamos estar soñando más de lo debido. Y las caídas, ya se saben…

    Un abrazo Lucce

  3. y que no se nos olvide por favor, hacemos mucho más de lo que nosotros pensamos, a veces somos superexigentes con nosotros mismos… Un abrazo

  4. Interesante tema Lucce.
    Sí, hay que resistir la frustación y el tiempo pasa muy deprisa.
    Aún así, creo que a veces es un problema de expectativa. Solemos entender los logros como el momento donde, ¡por fín! se solucionan los graves problemas (con mayúsculas) por los cuales nos han derivado a alguien (absentismo, drogas, comportamiento, etc) y nos descuidamos de los cambios (pequeños pero importantes) que se dan en el proceso. Demasiado a menudo el éxito en los resultados es en realidad el éxito en los resultados que esperan los demás (escuela, médicos, instituto, ayuntamiento).

{"email":"Email address invalid","url":"Website address invalid","required":"Required field missing"}

¡Suscríbete a nuestra Newsletter!

Recibe semanalmente información actualizada sobre el mundo de la educación social en forma de noticias, artículos, opinión… Únete a nuestra comunidad de educadores y educadoras sociales.