Autor Asier

December 28, 2010

La Máquina Quitamiedos

No es raro oír, en los pasillos de congresos, cursos y charlas de lo social, aquello de que “todo está inventado” o aquello otro de “esto me suena muchísimo“. “Al final, siempre damos vueltas sobre lo mismo“. Puede que tengan razón mis compañeros/as de profesión. Seguro que la tienen. Pero en estas navidades gélidas, donde nadie ya cree ni en Papa Nóel ni en los Tres Reyes Magos, me he permitido viajar en sueños, en búsqueda de magia pedagógica que deshaga dichos clichés o por lo menos, los dejen en un segundo plano.

Para buscar esa magia, son imprescindibles tres cosas:

El lugar: Que no sea ni el trabajo, ni un contexto socio-educativo. La razón es bien sencilla: Al igual que en el fútbol, donde los mejores partidos soñados siempre fueron los que se narraban en la radio, la idea creativa o el ingenio, nacen de contextos descontextualizados, imprevisibles, diferentes. O sea, un bar. O sea, fuera del trabajo.

El con quién: Obviamente ese espacio, podría ser compartido por muchas personas, cercanas o allegadas, compañeras o conocidas. Pero si hablamos de lo nuestro, reconozco que la anécdota o chascarrillo educativo, sin educadores por medio, no es lo mismo. Jugamos profesionales, que entre otras virtudes (y muchos defectos, entre otros el de hablar de la profesión en estas fechas y en cualquier espacio) nos une, el disfrutar con lo que hacemos (bien hecho) y pensamos hacer (peor ejecutado, pero como reflexión hacía la transformación). Lucce y Fofi son buena compañía, ¿no creen?

El cuándo: El invierno más frío de la década. Síntoma de que las ideas no están congeladas, es la muestra de lo que les voy a contar. Unos días antes de Nochebuena, pero justo después de las cenas de equipo, asociación o entidad en la que se trabaje. Así, la masa educativa de la que se nutren luego los panaderos el resto del año, parece recién horneada.

Al grano, que dirían los panaderos:

Actividad grupal para niños/as de 5 a 8 años. Se trata de reflexionar (lo que puedan) y exteriorizar de alguna manera, esos sentimientos, ideas, e imágenes que les produzcan miedos, les provoquen ansiedad, les sean desagradables. El amigo Fofi, ávido y rápido donde los haya, les muestra una pequeña película infantil donde se sugestionan algunas de estas imágenes y alegorías. Antes de que le de tiempo a sacar los rotus y los folios, donde poder escribirlos, los niños ya avasallan a golpe de enunciado y grito sentenciador. Tienen ganas, lo han vivido en alguna otra ocasión y se lo quieren contar a alguien. Quieren enfrentarse a esos miedos, quieren ganarles entre todos, aunque sea una sola vez. El grupo les hace parecer más fuertes. Empiezan a pintarlos, otros le ponen letras, salen figuras deformes de aquellas hojas medio arrugadas por el furor de unos chiquillos envalentonados y con su verdad entre las manos.

Fofi se pausa, saca de detrás de su espalda un pequeño armatoste de color negro del tamaño de una mochila. Por la parte de arriba, se ve una ranura. De pronto, empieza a rugir. Fofi recoge los papeles de todos y los agolpa en un solo taco. Los impulsa con la mano hacía esa boca negra, profunda y rugiente que asoma por el aparato y ¡¡¡¡pluffffffff!!!

Todos los miedos se han ido. Han desaparecido como por arte de magia. Han quedado aniquilados, triturados por esa máquina felina y desconocida. Esa trituradora que, para muchos educadores, no es más que una compañera reciente, destructora de documentos para salvaguardar aquello de la protección de datos y que por fin, pasado unos meses de relación, se da uno cuenta de que es mucho más que eso. Nada más y nada menos, que la máquina quitamiedos.

Sobre el autor

Asier

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  1. Grandeeeeeeeeeee!!!!! Me apunto la técnica pero, sobre todo, la filosofía, las ganas de mejorar juntos.

  2. Aupa Peña ;
    Muchas gracias asier por difundir estas tecnicas modernas de la educacion social y tener tiempo para escribirlas .
    Resolver el tema del miedo es importante , porque no se puede vivir con miedo ,y menos los niños/as , asi que en esta zona ya saben que no tiene que temer , por que existe la makina kitamiedos .
    Y si reinvento la makina del tiempo , igual saco tiempo para mandaros alguna reflexion educativa.
    muchas gracias a los 3 y a repetir momento informal cerveza en ritre .
    agur

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