Autor Asier

enero 5, 2024

Decía el célebre Zygmut Bauman que incluso en esta nuestra súbita sociedad contemporánea “el amor se reduce al vínculo sin rostro, que ofrece la realidad virtual”. Mi pregunta sería entonces, ¿si no amamos algo u alguien, que nos queda?

Llevo un tiempo arrastrando cierta dolencia edusa-existencial. Me cuesta (y duele) pensar que una profesión a la que mis antecesores bautizaron de novel, acabe siendo fruto del olvido cuando no de irrelevante en apenas seis lustros. 

Parece obvia la existencia de una crisis identitaria y representativa, a todos los niveles: universitaria, colegial, sindical y tristemente, política. Solo hace falta ver y leer las noticias, jornadas, congresos, publicaciones, webinares del reino… para corroborar lo que Barricada anunciaba en Blanco y Negro: “las mismas caras, los mismo gestos, amigo mudo”. 

Mujeres y hombre mayores de 40 años, la mayoría incluso más cercanos a los 60, jubilándose algunas/os de ellos de la práctica socio-educativa activa, cuantitativamente reducidos a una hilera de grupúsculos. 

Jornadas y congresos cada vez más minoritarios (excepción hecha a la disciplina o realidades sobre Igualdad y Género, afortunadamente aplaudidas y concurridas).

Seguramente las causas sean diversas y debamos hacer autocrítica en primera persona: damos vueltas sobre nosotros mismos con temas demasiado endogámicos, no acabamos de conectar con la socialización de nuestro desempeño profesional o quizás tengamos que asumir resignadamente la ignominia a las que nos someten las administraciones públicas de este país. 

Pero hoy querría ir un poco más allá. O al menos visibilizar lo que a mí parecer resulta más preocupante: no atisbo a ver ni sentir, salvo honradas excepciones, un relevo generacional militante. Una profesión crítica y política, generadora de cambios, no puede pretender desarrollarse ni permanecer si no es promocionando y procurando eso mismo que promulga en su adn. ¿Cómo van a cambiar la realidad, si no cambiamos nosotros mismos? Sobrevivir de una herencia recibida, es una llamada inexorable a la desaparición. 

Y no por qué desaparezcan las injusticias sociales, las desigualdades, la igualdad de oportunidades o los procesos transformadores o generadores de cambio. Si no por la inacción de las y los educadores/as sociales que cada año poblan las universidades y entidades/asociaciones de este país y entienden que su profesión puede ser una digna manera de buscarse la vida y de paso, mejorar este mundo. 

Si entendemos que los proyectos de vida, se circunscriben exclusivamente a la producción y consumo de bienes y servicios a cambio de la fuerza del trabajo, por el camino quienes se consumen son las personas. 

Sobre el autor

Asier

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  1. Muy de acuerdo Asier. Quizás hay muchos espacios para la formación técnica y pocos para el debate contracultural. Si no cuestionamos lo que hacemos y en que marcos lo hacemos, quedaremos atrapadas y no podremos vislumbrar otras maneras y lo preocupante es que se diluye cuanto de político tiene nuestra profesión.

    Si queremos transformar, hay que pensar fuera de los márgenes, ampliando el espacio a más perspectivas y visiones.

  2. Extraordinario! Sitúas bien la crisis, ese es el primer paso, indispensable. ahora bien, propuestas para abordarlas… es necesario explicitar alguna. Por ejemplo…

  3. me da la sensacion de que cada vez piensas mas como yo

    pero LOS DE SIEMPRE, ya sabes lo que quieren, lo he explicado 1000 veces durante muchos años

    -¿¿siempre son los mismos (la cancion de Barricada)?? son LOS UNICOS que pueden (mejor dicho, PUDIERON EN SU DIA) PAGAR una carrera, pero que NO QUIEREN LUCRARSE con ella, sino que es una carrera para HACER EL BIEN

    -¿¿no hay relevo generacional?? ya ves que, despues de todo lo que han hecho los de siempre, NADIE O CASI NADIE PUEDE PAGARSE esa carrera, destinada a hacer el bien por los demas, sin lucrarse

    por eso siempre ves a la misma gente, y no veras a nadie nuevo probablemente JAMAS, y cuando los que haya, se hayan jubilado, pues SE ACABO

    yo tampoco he entendido nunca, y sigo sin entender, que los proyectos de vida, se basan UNICA Y EXCLUSIVAMENTE a consumo de bienes a cambio de fuerza de trabajo, resumiendolo en una sola palabra: EGOISMO

    PARA UNA MIERDA ASI, PREFERIRIA NO HABER NACIDO

    pero es que, los de siempre, precisamente quieren: EGOISMO, y NADA MAS

    y lo van a conseguir COMO SEA: desde corrompiendo a la gente (alcohol-drogas-sexo-etc…) hasta impidiendo que NADIE pueda evitar que la gente se corrompa

    los de siempre quieren una sociedad en la que los que manden (los de siempre) son EGOISTAS, pero que TAMBIEN SEAMOS EGOISTAS el pueblo, la gente normal

    y como supongo que estaras viendo desde hace ya mucho, con el paso de los años, las personas estan ya muy consumidas, y cada vez mas, y desde antes

    este pais, si los de siempre no rectifican YA DE INMEDIATO (volver a la España Industria de antes), va a acabar en el tercer mundo, es una bomba de relojeria

    el dia que dejen de dar subsidios (RGI, IMV, etc…) este pais sera un foco de delincuencia para sobrevivir sin dinero, igual que sudamerica, y sera el tercer mundo de forma definitiva, y no creo que tenga vuelta atras (sin industria ¿como haces riqueza? es imposible; y sin querer enseñar a nadie ¿como vas a tener mano de obra?)

    yo iria ya pensando en emigrar de aqui a otro pais de Europa, porque es evidente que los de siempre quieren destruir España (y esta ya muy destruida, no se si aguantara muchos años mas asi, el dia que ya no haya subsidios, salvese quien pueda)

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