Autor Asier

marzo 5, 2024

Cuenta la leyenda que, antiguamente, los ilusionistas en sus juegos malabares de pelota (blanca), se la pasaban de una mano a otra ante la atenta mirada del respetable, hasta que llegado un momento, dejaban de interactuar manualmente con ella y esta flotaba en el aire cual platillo volante suspendido en el universo. Alguien debió caer en algún lugar y momento de la historia de la fantasía, que por encima del telón de fondo oscuro que allí presidía, debía elevarse al unísono, uno o varios hilos negros manejados por otras manos ilusionistas invisibles para el público, que dirigían dicho objeto flotante. No por obvio, se tardarían años y décadas en descubrirlo, llegando incluso al presente en algún lugar no tan remoto de nuestros más ilusos e ilusionantes lugares, donde dicha obviedad aún se cuestione como certeza.

Siempre he defendido, en mis años profesionales de la educación social, la existencia de las varitas mágicas. He acompañado a personas y familias en situaciones de enorme dificultad social, personal y mental, que han logrado conectar suficientemente con la magia necesaria para hacer de su existencia un lugar habitable. Cada persona tiene la suya, es cuestión de habilidad, destreza, búsqueda, insistencia e incluso fe, poder desentrañar su funcionalidad.

Creo también en la existencia del hilo negro (en plural) en nuestro ámbito. Es más, como en reiteradas ocasiones compartía Alberto Díaz Bardeci (El Pelanas), la praxis profesional de la educación social va irrenunciablemente ligada al sentido común, y al complejo relacional de las obviedades. ¿Por qué complejo? Porque para lo que una persona (sea profesional o no) es una realidad, para otra es una conjetura, una dificultad o un problema irresoluble. No se trata tanto de dirimir el color del hilo, sino de la materia de lo que está hecho, el origen del mismo y cuál sería su función en el mundo.

Asistí con cierto entusiasmo a un reciente encuentro colegial, donde compartimos experiencias y reflexiones sobre el ahora tan en boga autocuidado profesional. Con vuestro permiso, vuelco aquí alguna de esas preguntas y respuestas con magia, que los participantes tuvieron a bien repartir:

· Profesionales de la educación social que ligan el Autocuidado a lo Vivencial (lo que viven y lo que sienten en el desempeño profesional) más que a lo Socio-afectivo (si me siento querido, reconocido o respetado en dicho ámbito).

· Respeto Personal / Profesional: Ruptura de esa dicotomía. Los sujetos de intervención o participantes de los programas socio-educativos con los que trabajamos, han cambiado hacia perfiles más psiquiatrizados. Dificultad para distinguir: No eres un buen profesional o No te gusta. Eres una mala persona.

· Sensación continuada de insatisfacción: Cambios muy lentos en nuestro quehacer profesional, con altas dosis de implicación y presencialidad en la intervención directa. Trabajar con personas, quema.

· La eterna ausencia de reconocimiento social: Agudización de la sensación de soledad, invisibilidad, falta de apoyo político y quizás el más doloroso, apoyo organizativo. Estructuras asociativas cada vez más jerarquizadas y con marcado acento empresarial.

· Crisis en Liderazgos: Profesionales que aún viniendo de la rama de las ciencias sociales (educación y trabajo social, psicología o sociología), no saben o quieren sostener a los grupos humanos.

PROPUESTAS DE MEJORA Y AUTOCUIDADO

· El NO sin culpa: Priorizar los momentos y espacios personales y familiares del profesional. Capacidad de elección de qué y qué no hacer y cuándo.

· Los círculos Rojos: Circunscribir días en rojo del calendario, para uso exclusivo de la persona. Lo profesional se retomará cuando toque reintegrarse. Todo es importante, pero no inmediato.

· TIME IS MONEY / GESTIÓN DEL TIEMPO: Pausa para la reflexión. Es imposible realizar buenas intervenciones o un acompañamiento deseable, desde la inmediatez, con las prisas de la intervención directa.

· “Si quieres ir rápido, vete solo/a. Si quieres ir lejos, vete en equipo”: Búsqueda de una ética grupal y profesional.

Sobre el autor

Asier

Deja tu comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked

{"email":"Email address invalid","url":"Website address invalid","required":"Required field missing"}

¡Suscríbete a nuestra Newsletter!

Recibe semanalmente información actualizada sobre el mundo de la educación social en forma de noticias, artículos, opinión… Únete a nuestra comunidad de educadores y educadoras sociales.